Mohamed Jamil, corre por las calles de Kolkata (o Calcuta en español), esquivando todo obstáculo en medio del tráfico de la capital de la provincia noreste de India: Bengala occidental. Él sigue su camino mientras jala una carreta de dos ruedas donde él remplaza al caballo para llevar a su cliente que acaba de subirse en el mercado central de esta ciudad India. Lo único que lo anuncia en medio del tráfico y la multitud es el tintineo de una pequeña campana que lleva en la mano. Él es un wallash, y lo que conduce -o mejor dicho jala- es una rickshaw, un pequeño, ligero, tradicional y rústico carruaje de dos ruedas, muy utilizado en la India, para transportar pasajeros. Vale la pena mencionar que este transporte o taxi urbano es muy utilizado no solo en este paÃs sino en muchos otros territorios asiáticos del tercer mundo.
Mohamend es uno de los 18.000 wallahs, que tiene como única fuente de ingreso este peculiar oficio, el cual puede perderlo luego de enterarse que el primer ministro de Bengala Occidental, Buddhaded Bhattacharjee, anunciara la prohibición de los rickshaw.
Este colonial transporte se identifica con la tradición india desde hace ya un siglo. Pero no todos piensan que sea una tradición de la cual enorgullecerse. Bhattacharjee, por ejemplo, expresó su deseo de darle una imagen de modernidad y desarrollo a su ciudad, además de considerar, como muchas organizaciones internacionales que el oficio de wallash es en pleno siglo XXI, inhumano. Incluso muchos turistas se niegan a utilizarlo, porque no soportan la idea de que otro ser humano a expensas de su fuerza los conduzca a sus destinos. Les parece indigno.
Sin embargo, los mismos conductores se oponen a tal prohibición pues el trabajo significa entre 100 y 150 rupias de ingreso diario (esto es menos de tres dólares) no teniendo otra oferta laboral para subsistir. Los wallash no creen en los argumentos humanitarios de su gobierno. Pues temen que este no les ofrezca alternativas de empleo o compensación laboral, y sólo los deje relegados o simplemente remplazados por vehÃculos más modernos.



