Ingresemos a la belleza de este valle llamado Cachemira, región en la cúspide norte de la India, lugar que alberga a una población de 13 millones de habitantes y que aún continúa en conflicto.

Sunset in Kashmir por Tony George
En 1947 cuando la India logra su independencia del Reino Unido, a su vez varias de sus provincias se separan como Pakistán y el Maharajá de Cachemira, al no poder controlar a las disputas civiles decide, muy tarde, que la India debería prestarle apoyo y concreta a la adhesión pero también las pugnas internas auspiciadas por Pakistán y China. Es importante mencionar que la zona militarizada está en los límites entre las secciones de Cachemira.
Visitar la capital Srinagar es excepcional, siempre y cuando te alojes en el hotel-barco a la orilla del islote. Sin duda todo un placer despertar y ver el inmenso Lago Dal con shikaras (barquitas tradicionales) y las montañas con nieve en sus cumbres que abrigan la escena. Al horizonte una Mezquita desde al que se llama a la oración. Después del desayuno se puede navegar, bordear los islotes y arribar a la mezquita, o si anticipa el alquiler de la shikara, y te levantas más temprano, llegarás al Mercado Flotante que ofrece diversidad en frutas y flores.

Srinagar es literalmente una ciudad museo que agrupa centenares de casas de madera y tiendas de artesanía. Las mezquitas son peculiares: Shah Hamden construida en madera, Jama y sus 300 columnas que sostienen el techo y Dastgir decorada en papel maché.
Ingresar al interior de Cachemira es percibir el contraste: riqueza de fotogramas naturales a pesar que sus habitantes viven en extrema pobreza; las Montañas Himalaya, y ríos cristalinos con riberas de piedras.
En época de otoño rebrotan los árboles chinares que superan los 25 metros de altura. Mientras que en primavera es la hegemonía de las amapolas, margaritas, hortensias con sus aromas y colores.

Nomadic Family, Kashmir por Nice Logo
El antiguo Palacio del Maharajá Hari Singh hoy es el Hotel Intercontinental y desde allí puede verse la Fortaleza Mongol, el Lago y en un chinar la frase tallada que recuerda la reunión que tuvo Gandhi, su hijo y el Maharajá Hari en los albores de la independencia. Donde el primero instó a Hari que se uniera a la India, mas como no acató el consejo, vinieron las consecuencias militares y que se prolongan hasta hoy.
Le recomendamos degustar el cordero cachemerí, con especias, azafrán, o en yogurt matizado con jengibre. Causa curiosidad su particular te salado o el dulce aromatizado con almendras. ¿Te animas a degustarlos?
